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El Resumen

FACTORES INTERNOS


Requisitos para Estudiar:
Tienen como objetivo fomentar las condiciones personales que se relacionan con el equilibrio físico y psíquico del alumno, es decir: la alimentación, el sueño, el deporte o ejercicio físico, la atención y concentración y la motivación e interés. Los padres juegan un papel muy importante, en cuanto deben ser unos garantes de su cumplimiento y sobre todo constituyen un ejemplo y modelo de las costumbres y hábitos correctos. Al igual que para realizar cualquier trabajo, para estudiar hay que “estar en forma” y sentirse preparado. 

Para ello es necesario: 
a)      Alimentarse de forma sana. 
b)      Dormir suficiente y bien. 
c)      Practicar algún deporte o actividad física. 
d)      Estudiar con ganas. 
e)      Prestar atención y concentrarse.

a) Alimentarse de forma sana.  Para llevar una alimentación sana, hay que comer con moderación, es decir, ni mucho, ni poco. Limitar mucho el consumo de postres con azúcar ni alimentos con mucha grasa o sal. Hay que evitar comer a deshoras.   Los alimentos sanos que más convienen son los ricos en fósforo, calcio, y vitaminas. Los alimentos que llevan estos elementos son: Frutas, huevos, vegetales, leche y pescado.

b) Dormir suficiente y bien. El sueño: Para “estar en forma” es necesario dormir bien y las horas apropiadas a las edades. Factores que favorecen el dormir bien:
  • Acostarse a la misma hora. 
  • Dormir según edad. 
  • Si se está nervioso/a o inquieto/a, darse un baño con agua tibia antes de cenar y respirar profundamente varias veces. 
  • Aclarar las preocupaciones antes de irse a la cama. Una buena solución es hablarlas con los padres. Irse a la cama con el convencimiento de dormirse, no de jugar.

Los niños son muy activos, y están aprendiendo y desarrollándose a un ritmo vertiginoso, por lo que deben descansar y dormir más. 
Generalmente, los adolescentes necesitan una media de nueves horas para dormir –sin embargo, normalmente no duermen lo suficiente. Es muy frecuente que un adolescente quiera acostarse tarde por la noche y después quejarse por tener que madrugar para ir al instituto; a pesar de esto, no hay duda de que existe una razón biológica detrás de todo esto. Cuando se llega a la adolescencia, su pauta natural de sueño cambia. Una hormona, denominada melatonina, la cual se cree que está relacionada con el sueño, aparece más tarde en la adolescencia –haciendo que el joven se sienta cansado más tarde. Esto se conoce con el nombre de Síndrome de la Fase de Sueño Retrasada.

c) Practicar algún deporte o actividad física. Para “estar en forma”, para estudiar además de alimentarse de manera sana y de dormir bien, es conveniente y necesario hacer ejercicio físico.
 ¿Para qué sirve el deporte y otras actividades físicas?
• Tranquiliza y relaja. 
• Contribuye a estar de buen humor.
• Ayuda a desarrollar mejor mi cuerpo.
• Mejora el trabajo en la escuela y en casa.
No es necesario que sean muchas horas, con un poco cada día es suficiente
d) Estudiar con ganas:        
Este es el gran problema: para sacarle fruto a los estudios hay que emprenderlos con entusiasmo. Y las ganas de ponerse a estudiar, en un nutrido número de casos, son muy difíciles de conseguir. Debemos pues, ser conscientes de ello y tratar de resolver este problema.
No todos los estudiantes logran interesarse por el estudio de la misma forma; ya que son muy diferentes sus motivaciones que además se deben mantener en el tiempo. Las edades de los estudiantes son también una variable muy importante a tener en cuenta. 

Veamos algunas de las motivaciones positivas:

·    Ganas de saber: Hay estudiantes que tienen muy interiorizadas las “ganas de saber”. Quieren saber de todo y cuánto más, mejor; es vital para ellos, algunos se especializan en temas muy concretos: dinosaurios, capitales del mundo, egiptología,… En muchos casos esta necesidad de saber no tiene otra finalidad; mientras que en otros, los aprendices están convencidos que su futuro dependerá directamente de la cantidad de conocimientos que adquieran.

·     Cumplir con la obligación: Algunos estudiantes han asimilado que la obligación de aprender es inherente a su edad. Así como se encuentran la comida hecha, tienen ropas adecuadas, una habitación donde dormir, los cuidados en sus enfermedades,… porque otros miembros de la familia están cumpliendo con sus obligaciones, tengan o no tengan ganas, ellos también tienen que cumplir con “su parte” en relación a la unidad familiar. La apetencia, por realizar las obligaciones en cuestión, se la impone el sentido de responsabilidad dentro de su unidad de convivencia.

·    Copiar del modelo: El deseo de cumplir con su deber aparece cuando el estudiante tiene algún referente: compañero/a de clase, hermano, amigo, conocido,…que gracias a sus esfuerzos están consiguiendo importantes metas. Es entonces cuando se plantea ¿Y por qué yo no voy a llegar a conseguir igual si tengo las mismas posibilidades? Las ganas le vienen pues de haber elegido modelos adecuados.

·    Prácticos a la fuerza: La familia obliga al estudiante a estar un tiempo dedicado al estudio. En principio a éste no le apetece; pero después se impone el sentido común y se plantea: “ya que tengo que hacerlo, por lo menos aprenderé algo”.

·     Entusiasmados por una vocación temprana: Desde muy pequeño tiene decidida su vocación y sabe que para llegar a ella necesita estudiar en serio. Las ganas de estudiar le acompañarán personalmente en todos los momentos de su vida.

·      Cautivados por motivaciones extrínsecas: Son los estudiantes que se ven “enganchados” por muy diferentes personas o causas. Por ejemplo un profesor que le hace las asignaturas extraordinariamente atractivas, le da diariamente una gran dosis de optimismo y le empuja al bien hacer,…En otros casos las ganas provienen del deseo de quedar muy bien ante “cierta persona especial”.

e) Prestar atención y concentrarse: 
Concentrarse es poner toda la atención en aquello que se está haciendo. Si se mejora la atención se aprende más en menos tiempo. Algunas veces cuesta mucho trabajo concentrarse por muy diferentes motivos (preocupaciones por algunas circunstancias, cansancio por malas noches, flojera de hacer lo que no gusta o aburre, porque no gusta la materia a desarrollar, por el recuerdo continuo de experiencias personales, enamoramientos,…). Hay que ser conscientes de que esto puede suceder y está dentro de la normalidad, no por ello se es un “bicho raro”. Pero también el estudiante debe tener sus recursos propios para superar estas situaciones (no todos los recursos tienen el mismo efecto en personas diferentes).

Veamos ahora los llamados Tips de concentración, se trata de consejos o recomendaciones que ayudaran en la concentración:
  1. Llevar las cosas que puedan distraer a otro lugar diferente al de estudio.
  2. Estudiar en un lugar tranquilo, sin música ni ruidos etc. y hay que preparar todas las cosas que se van a necesitar para poder tenerlas a mano en el momento del estudio, es importante puesto que el hecho de tener que buscar algún material cuando ya se ha empezado a estudiar será motivo de distracción.
  3. Estudiar en el mismo lugar y a la misma hora.
  4. Estudiar todos los días y no acumular el estudio solo para las épocas de exámenes.
  5. No empezar a estudiar sin saber qué es lo que se va hacer primero.
  6. Es conveniente cambiar de actividad al menos una vez. Hay que descansar unos minutos al cambiar de actividad.
  7. Comenzar a estudiar por lo que no resulte muy difícil, seguido de lo más difícil y dejar para el final lo más fácil.
  8. Es muy importante analizar las actividades que se realizan diariamente y confeccionar un horario personal en el que queden reflejadas todas ellas: dormir, comer, clases, estudiar, jugar,.. Este horario junto con el horario de clases debe estar en un lugar muy visible del rincón de estudio.
  9. Fundamental: Procurar eliminar las preocupaciones antes de ponerse a estudiar.
  10. Ponerle ganas a lo que se va a estudiar, pues si desde el inicio ya se siente el aburrimiento, no se podrá romper con el desgano. Para ello es importante relacionar la materia con algo que guste como libros, videojuegos o una película.

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